Creo que lo se…

Lo que creo saber y cómo lo se…

El fin del mundo

with one comment

Sin pretender ser consistente con el principio antrópico, lo cierto es que nos resulta muy difícil comprender por qué el universo camina de forma paralela a nuestra existencia. Si de la pregunta nace el debate no es menos cierto que de la respuesta surge la controversia. Nunca esteremos totalmente de acuerdo en el por qué de las cosas. Esta dicotomía, que sería extraordinario para el desarrollo de un discurso o diálogo coherente, deja por desgracia demasiadas puertas abiertas a las afirmaciones intencionadamente aborrascadas de embaucadores, charlatanes y agoreros de diferentes pelajes. Ante la pregunta de ¿Cómo será el fin del mundo? nos responden las trompetas del apocalipsis trufadas de acontecimientos telúricos y platillos volantes. ¿Acaso no cabe la posibilidad de que el mundo se extinga despacio, de muerte natural?. Yo si me hago esa pregunta.

¿El fin de qué mundo?

¿Con qué nos quedamos, Maya o Azteca?

¿Con qué nos quedamos, Maya o Azteca?

Me parece muy gracioso los que auguran el fin del mundo para el 2012, argumentando que es lo que dice el calendario Maya. Me parece muy curioso porque estoy harto de ver cómo me lo explican ¡sobre una piedra solar azteca! (Buscad en Google imágenes del los calendarios Maya y Azteca y veréis cómo siempre aparecen los mismos, indistintamente de qué estés buscando). Para comenzar me planteo qué es realmente eso del “fin del mundo”. Quiero eliminar las predicciones de los videntes ya que no tienen ninguna evidencia científica que se pueda razonar, pero por la misma razón también me veo obligado a eliminar cualquier profecía de origen religioso. No quiero considerar un accidente cósmico. Cierto que el choque con  “planetesimales” provocó la extinción de infinidad de especies en diferentes momentos de la dilatada historia del planeta, la última hace 65 millones de años con triste consecuencias para los dinosaurios, pero se trata de fenómenos aleatorios que estadísticamente ocurren y van a ocurrir o no. Me gustaría referirme a algo que si “va a ocurrir”. Cierto es, por ejemplo que la Luna se aleja, y si nos quedamos sólo con esto parece que es un fenómeno que puede dictar el fin de los días. Sin  luna no habrá mareas y sin mareas los procesos vitales se verían muy comprometidos. Pero si miramos un poco más allá nos daremos cuenta de que la luna se puede alejar pero no escapar, ya que el momento angular es constante. Resumiendo: Me quiero fijar en un fenómeno no externo y que suponga un cambio en las condiciones ambientales de la tierra que comprometan seriamente o imposibiliten la vida del ser humano tal y como la conocemos. Los cambios ambientales introducidos por el ser humano pueden modificar las condiciones de las que hablamos, pero me voy a atrever a considerar eso un accidente más. Voy a suponer que le huella logística del hombre en la tierra es insignificante e insuficiente para terminar con el equilibrio que hoy existe. ¿Qué nos queda? Pues queda el sospechoso habitual. El cambio climático.

Presunto Implicado:

El cambio climático se ha convertido en el “mayordomo” de ésta historia de misterio que es la vida en la tierra. Es muy probable que fuera el precursor de las condiciones que nos permitieron prosperar como especie en lo últimos millones de años, pero también es sin duda el candidato ideal para quitarnos esos privilegios.  Los cambios ambientales en la tierra se han producido anteriormente con independencia del ser humano y sus actividades, dado que en la mayoría de dichos cambio el hombre no estaba presente. Estos cambios se producen probablemente por una coincidencia en el tiempo de varios factores que se catalizan y retroalimentan unos a otros, pero podemos pensar en que alguno es más relevante que otro y hacer una simplificación objetiva.

Demasiado oxígeno para ser bueno.

La Tierra ha sufrido importantes intoxicaciones a o largo de su historia. Quizá la mas grave es la que se produjo por causa del oxígeno. La vida en la tierra comienza en bacterias anaerobias, que llenan de aire de “desechos”, es decir, de oxígeno. Ese oxígeno se une rápidamente al hierro disuelto en lo océanos, fijándolo e incorporándolo al suelo y creando de este modo un mecanismo de transporte de gases, a la vez que atempera el carácter fuertemente reductor de la atmósfera de entonces. Ese oxígeno junto a la radiación y posiblemente la electricidad producida en las tormentas, facultan la existencia de las primeras moléculas orgánicas. Estos cambios son condiciones necesarias para la vida tal y como la conocemos, pero no suficientes. La vida tal y como es hoy en día se fundamenta en otros elementos, entre los que me parece imprescindible destacar la distribución de mar y tierra. Ahí es dónde quería llegar. Ur, Rodinia, Gondwana, Pangea, Kenorland… Son nombres que indican que la tierra ha estado distribuida en diferentes modos a lo largo de los más de 4.500 millones de años que tiene la tierra.  Algunos fueron supercontinentes, o lo que es lo mismo, enormes islas sobre el océano que contenían toda la tierra de planeta reunida. ¿Hemos terminado? Lo cierto es que no.

Supercontientes: Compre una parcela de futuro

Pangea map, with names of the continents. Imag...

PANGEA

Pangea es el último supercontinente conocido, del que poco a poco se fueron desgajando los continentes tal cual los conocemos ahora. Desde hace 200 millones de años los ciudadanos del mundo viajamos sobre nuestras tierra alejándonos de unos y acercándonos a otros. La pregunta es ¿Hacia dónde vamos? Y la respuesta es única. Hacia un nuevo supercontinente, el que ya  ha sido  bautizado como “Pangea última”. Todo apunta a que el territorio mundial se fundirá de nuevo en una sola extensión de tierra reunida por le movimiento que producirá la zona de subducción próxima a Puerto Rico, pero antes de eso Europa, Asia y África se habrán reunido cambiando la fisonomía del planeta. Grecia e Italia dejarán de ser países costeros y en su lugar habrá unos montes mediterráneos que competirán en altura con el propio Himalaya. Nuestras cuitas sobre el futuro del mar Mediterráneo dejarán de ser importantes, ya que el mar mediterráneo no existirá. África se habrá empotrado literalmente con la costa Europea y lo que hoy es fondo oceánico será una meseta abrupta más al norte de lo que hoy se encuentra. El “Mare Nostrum” habrá terminado su carrera como superficie de agua. Técnicamente siempre fue más una depresión de meseta continental que una plataforma oceánica, pero el avance implacable de la placa africana terminará por

20F250v4

Mapa de "Pangea ültima"

borrarle ese sueño de “hombre disfrazado de mar”, como lo bautizó poéticamente José maría Gironella. Oceanía volverá a formar parte del Antártico, del que se desgajó anteriormente para vivir su historia en solitario, errando de nuevo hacia el sur. África se deslizará bajo la península ibérica, llevándola a su lomo hasta el encuentro con el territorio americano que ya no estará “al otro lado del charco”. El Atlántico, el mar de los sueños que nos ofreció un nuevo continente, el que atravesaron en ambos sentidos hombres de todos los tiempos, el que se tragó al Titanic y nos abrió los ojos a nuevos horizontes, habrá desaparecido en unos 100 millones de años. El cabo de Hornos se unirá al extremo oriental de Asia, dejando a la actual India en un mar interior rodeada de terreno desértico y la actual costa chilena estará frete a frente con el territorio nacido de la unión antártico-australiana.

¿Y el clima?

En ese escenario de nueva distribución de agua y tierra, la corrientes oceánicas que hoy conocemos hace tiempo que habrán dejado de existir. La conocida “correa atlántica” que mueve el agua caliente hacia el norte, evitando que el reino unido se encuentre bajo el hielo, se habrá detenido y una nueva etapa glaciar se habrá establecido en la tierra. ¿Seremos capaces los seres humanos de adaptarnos a estas nuevas condiciones? Quizá lo que debemos preguntarnos es si seguiremos siendo seres humanos a esas alturas, quiero decir tal y como hoy somos. Los dinosaurios en un periodo de 160 millones de años crearon especímenes de unos pocos gramos y de más de 50 toneladas. Vivieron en el frío y en la bondad del clima templado. ¿Qué no haremos los seres humanos en 100 millones de años? ¿Nos adaptaremos?.

Conclusión

3b41a5-1

"Dinosaurioide": Forma evolucionada que pudieron alcanzar los dinosaurios

Tal vez los seres humanos ya no vivamos en éste planeta, o la menos no vivamos sólo en este planeta. Pero considerando a los seres humanos como una especie sin más, como únicamente masa biológica, me atrevo a pensar que esos cien millones de años son los que nos separan de un inevitable fin del mundo. Pagaría por verlo.

Anuncios

Written by aitztv

12 noviembre, 2011 a 11:40

Una respuesta

Subscribe to comments with RSS.

  1. Interesante tema. Los cambios observados en el Sol podrian, en ultima instancia, desbaratar todas las especulaciones cientificas, inducir un nuevo minimo de Maunder o iluminar el polo norte como una discoteca, Sin embargo todo ejercicio de imaginacion es gratificante.

    txyz

    13 noviembre, 2011 at 19:44


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: