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Los monstruos también lloran

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Mary ShelleyUn día como el de hoy falleció en Londres la escritora británica Mary Wollstonecraft Shelley: a efectos de la historia Marry Shelley.

Casada con el famoso poeta Romántico Percy Bysshe Shelley. Su obra principal es "Frankenstein, o El moderno Prometeo", publicada en 1818 y considerada por muchos como la primera novela del género de la Ciencia Ficción, consideración de la que difiero y me desmarco porque, como ya conté recientemente,  hubo muchos viajeros estelares entes que ella. Por otro lado admitiría que Mary Shelley fue la primera del lo que hoy se llama el “sector duro” de la ciencia ficción, ese que representa una aplicación de la ciencia a los relatos a niveles que a veces es difícil de seguir. En ese aspecto ella puede ser quien introdujo ese carácter “documental” al género como Poe puso las tintas románticas que llenaron de poesía las maravillosas narraciones de Bradbury. Shelley, a caballo entre dos siglos convulsos, narró una historia de amor entre los restos recompuestos de un ser que no era más que una representación del renacimiento o re-fundación que la sociedad decimonónica necesitaba para entrar en el siglo XX lejos de la afectación del XVIII. No me voy a extender mucho sobre su obra Frankenstein porque ya lo hice en el post titulado “Mary Shelley y el volcán Tambora

Mary Shelley, encerrada en un cuerpo pequeño y delicado, fue una luchadora que podría servir de ejemplo como otras muchas mujeres que rompieron cadenas. Hoy en día su recuerdo es víctima del éxito de su novela Frankenstein (que todo el mundo dice conocer pero que aun no he encontrado a nadie que la haya leído) que ha eclipsado una obra ingente llevada adelante por una mujer que se adelantó en mucho a las revoluciones que después llegarían a la sociedad. Nacida en el seno de una familia acomodada, abandonó esa vida para unir su destino a un poeta liberal al que ella consideraba un genio. El propio Washington Irvin la admiró y admiró su obra. Fue editora y escritora: dramaturga, ensayista, poeta y enciclopedista. Nada escapaba a su pluma y  a su sentido de la independencia. No es al estilo de Emily Bronte una autora de obra escasa, casi única, sino que escribió tres novelas en siete años además de Frankenstein, añadió cinco tomos a la Cabinet Cyclopædia sobre vidas de científicos y escritores, promovió la publicación de la obra de su marido – él falleció en un accidente náutico – y escribió numerosos artículos sobre el mundo de la mujer. A nivel personal su vida fue difícil. Perdió tres hijos y el cuerpo de su marido fue incinerado por sus amigos (entre los que estaba Lord Byron) en la playa de Viareggio tras aparecer a los diez días del naufragio. Nunca  pudo olvidarlos. Tras su muerte hallaron en su escritorio cabellos de  tres niños y parte de las cenizas de su esposo junto con trozos de su corazón. Vivió atormentada por un tumor cerebral que llenó su vida de dolor. Nunca se volvió a casar pese a que famosos pretendientes se acercaron a ella y le propusieron matrimonio.

Dentro de su pensamiento radical, su hijo estudió en un centro público, por expreso deseo de Percy Shelley. Aunque muchos intentaron atemperar su éxito (incluido su propio hijo, muy victoriano él), o al menos eliminar los rasgos más radicales de su vida, e incluso hubo quien intentó hacer creer que ella era tan tonta que jamás pudo escribir novelas, su nuera, esposa de ese único hijo que sobrevivió, cerró el debate publicando “Shelley y Mary”, un conjunto de cartas donde se muestra a la verdadera Mary sin el peso  de los apellidos famosos de sus padres o de su marido.

Mary_ShelleyMary Shelley fue culpable de querer tanto a su marido que no pensó en si misma. Escribió como vehículo de su independencia y reivindicación de su pensamiento liberal. Hoy en día a más de 160 años de su muerte a los 53 años, los misterios continúan alrededor de su figura.

Y la esperanza del amanecer
más brillante que las nubes en el fulgor de Oriente,
más deseado que el Lucero de la mañana
es el pensamiento íntimo
¡Él volverá!

(Absence, Mary Shelley)

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2 comentarios

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  1. ¡Muy buena entrada!
    ¿La firma de la fotografía es auténtica?

    Andrea

    26 enero, 2015 at 22:35

    • Muchas Gracias, Andrea. Quiero suponer que sí, se trata de su firma.

      aitztv

      3 febrero, 2015 at 15:59


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